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Tessarolo, el creador de neuro arte que le puso color a la pandemia

Germán Tessarolo

El artista italiano radicado en Bogotá hace 50 años, habló de Arterapia y como ha vivido esta cuarentena entre lienzos y oleos.

 

Por: Klaudia Kabrera

 

Cálido, sabio y divertido, el hombre que entendió cómo funciona el mundo y lo explica a través de sus obras, esculturas y palabras; con una carrera artística que supera medio siglo, conservando su linaje italiano, ese que tiene muy presente y preservado porque viene de una cuna inmarchitable de humanismo y renacimiento. Germán Tessarolo, lleva el arte en su ADN pues procede de una familia de artistas y apasionados con la vida y sus interminables colores.

 

Desde hace quince años, como parte de su metamorfosis, viene realizando inspiradores talleres que a través del arte lleva a las personas a un estado de catarsis o experiencia purificadora, con ayuda del color. Su proyecto Arterapia realiza laboratorios de neuro arte, donde participan médicos, pacientes y empleados de múltiples empresas, que como ejercicio motivacional usan la pintura para desarrollar talentos ocultos, en una retrospectiva de sus vidas, llegan a experimentar trazos que de manera especial quedan plasmados en obras personales con lo cual cada persona encuentra una interpretación de lo que realmente estimula sus hemisferios cerebrales.

 

Siempre es grato hablar con el maestro Tessarolo, pues detrás de esa apariencia de Rock Star hay un hombre lleno de sabiduría, de amor por la vida y en constante movimiento, con un espíritu curioso y vivaz que lo mantiene siempre joven.

 

En una amena charla, comentó que en cuarentena está pintando mucho más, aseveró igualmente que no le molesta estar en casa pues muy por el contrario aprovecha el tiempo bajo techo para seguir creando, incluso ha descubierto un gusto por los colores neón que antes no le habían llamado la atención y no estaban presentes en su obra.

 

Dijo enfáticamente que “Es deber del artista reflejar los tiempos en los que vivimos”, razón por la cual plasma en su obra el mundo que la humanidad enfrenta hoy.

 

En medio de su dinámica y espíritu creativo, el maestro se dio a la tarea de elaborar una línea de “tapabocas de autor” para llevar el color a las calles, pues dijo que le preocupa el desespero que percibe en las personas por volver a la normalidad y comentó que la normalidad está en el aquí y el ahora y que solo estamos en otra frecuencia de vida, es solo, comentó, que las personas estén en otra frecuencia de vida.

 

Al ser un gran motivador, aconseja ver la coyuntura pandémica como un tiempo valioso, pues quien se adapte al cambio saldrá victorioso y con nuevos talentos para enfrentar el mundo exterior con sus nuevos contextos.

 

Como anécdota reciente relató que, al desarrollar un taller en un congreso con cardiólogos, propuso una actividad que consistía en realizar una obra conjunta. Uno de los médicos, anotó Tessarolo, se mostraba apático a participar y manifestó que no sabía pintar. De inmediato el pintor le dijo al especialista, “recuerde que todos tenemos un potencial”.

 

Al cabo de algunos meses, caminando por una calle, siente la voz de un hombre que en voz alta le dice, ¡Maestro… usted es el culpable! De momento se sintió en estado de prevención y dentro de sí pensó… ¿y ahora yo que hice?, la respuesta se dio casi que de inmediato cuando se le acercó un hombre con un teléfono en la mano y le mostró unas fotos de cuadros pintados por él mismo. El maestro Tessarolo sintió alivio y miró con atención las fotos, el hombre del teléfono en mano le dijo: “desde que lo conocí a usted, no puedo dejar de pintar. En mi consultorio dispuse un pequeño estudio donde me la paso casi todos los días desde las 2pm a 10pm y este vicio no me lo puedo quitar”.

 

El maestro respondió igual de manera eléctrica, “me sorprende lo mucho que ha avanzado, estas obras son muy buenas, incluso lo veo más joven que antes”. El médico con un rostro lleno de placidez y encanto por lo que narraba le dijo a su maestro: “efectivamente me siento mejor, porque en mi estudio dejo el stress y hasta estoy organizando una exhibición, cosa que nunca imagine hacer”. Se despidieron, el profesional en salud tomó su camino con cierta prisa, quizás por la cita con el pincel, y el maestro quedó satisfecho con tan afable sorpresa.

 

Al preguntársele a Tessarolo sobre cuál puede ser el secreto de la juventud, el pintor respondió que la respuesta puede ser elemental, pero grata, toda vez que se trata de no dejar de ser niños porque el cuerpo obedece al cerebro. Igual estimó importante mantener una dieta balanceada y poner en el menú los colores porque según él, tienen sabor.

 

En medio del diálogo amable y entretenido, Tessarolo reveló que está escribiendo un libro con pensamientos y frases motivacionales. Puntualizó que en sus redes comparte mucho de sus menesteres con los inagotables y constantes seguidores. “Yo descanso cambiando de actividad, pero siempre estoy haciendo algo”.

 

Invito a los lectores a pintar y a que le escriban, instó a quienes decidan apostarle al arte como experiencia de vida a enviar sus trabajos que él con toda amabilidad responderá y opinará sobre cada pintura.

 

“Alejémonos de las malas noticias, es tiempo para alimentarnos de buenos pensamientos”, concluyó.

 

Desde Diariolaeconomia.com invitamos a los lectores para que den ese paso, hoy tan posible, y se animen a desarrollar un nuevo talento. Les compartimos las redes del artista y fotos de su más reciente trabajo.

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“El estudio ha sido para mí el principal remedio contra las preocupaciones de la vida; no habiendo tenido nunca un disgusto que no me haya pasado después de una hora de lectura”.

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