Noche, soledad y ausencia

Noche, soledad

Tan lamentable es el olvido como la distancia
es cruel tener de por medio kilómetros en la mente
en la noche te seguí mientras dejabas una estela de arrogancia
igual te anhelé, increíblemente, teniéndote de frente

«A una rosa»

A una rosa

Ayer naciste, y morirás mañana.
Para tan breve ser, ¿quién te dio vida?
¿Para vivir tan poco estás lúcida,
y para no ser nada estás lozana?

A solas

A solas

¿Quieres que hablemos?… Está bien… empieza:
Habla a mi corazón como otros días…
¡Pero no!… ¿qué dirías?
¿Qué podrías decir a mi tristeza?